¿Uñas quebradizas? Vigila tu alimentación

Una inadecuada alimentación tiene reflejo en las uñas. Es en muchas ocasiones el problema por el que se debilitan, son quebradizas, no tienen brillo o aparecen estrías ¿Pero qué hay que comer para tener unas uñas fuertes y sanas?

Las uñas son un fiel reflejo del estado de salud del cuerpo. Enfermedades, malos cuidados, manicuras mal hechas o algunos quitaesmaltes con un alto contenido de acetona y de formol son algunas de las causas de las uñas débiles y quebradizas y sin brillo. Sin embargo, muchas veces el motivo es una incorrecta alimentación, sobre todo en vitaminas y minerales, que son fundamentales para que el cuerpo pueda generar queratina, la proteína que contribuye a su fortalecimiento.

Dentro de los minerales que debes ingerir para conseguir unas uñas fuertes se encuentran el calcio, el cinc, el hierro y el yodo, que sobre todo se encuentran en alimentos como los lácteos, las legumbres, verduras como las espinacas o en carnes como el hígado de ternera. También están presentes en el sésamo o las algas.

En la dieta tampoco pueden faltar las vitaminas. Las del grupo B y la vitamina A son claves. Dentro de las primeras, las del grupo B, los alimentos como las carnes, aves y pescados son ricos en su contenido, así como las legumbres y los cereales integrales. También las puedes encontrar en la levadura de cerveza y el germen de trigo y en frutas como los plátanos, las uvas, las fresas y la sandía.

Y para consumir vitamina A, una buena opción son las hortalizas como la zanahoria, la calabaza, el tomate y el pimiento rojo. Tampoco hay que olvidarse de la vitamina C, presente por ejemplo en kiwis y naranjas, y del ácido fólico, que igualmente ayuda a fortalecer las uñas.

Además de estos alimentos, introduce en tu dieta alimentos que contengan proteínas,como el huevo, pero ten cuidado si tienes colesterol u otra patología que lo desaconseje. En ese caso, puedes optar por tomar granos de soja y arroz negro, que contienen biotina.

Estas son pautas alimentarias que ayudarán a que las uñas se fortalezcan y tengan mejor aspecto, aunque hay que tener paciencia porque el efecto definitivo suele tardar un par de meses. Lo que notarás en seguida son los primeros efectos, que pueden potenciarse con cuidados específicos. Entre ellos, por ejemplo, dejar respirar las uñas una vez por semana si se aplican esmaltes de forma habitual, así como aplicar cremas y aceites para mantenerlas hidratadas.

Igualmente, la protección de las uñas de lejías y otros productos de limpieza es importante para conseguir un efecto más rápido, siendo siempre aconsejable llevar guantes. También debes protegerlas de los cambios bruscos de temperaturas y de agresiones externas como el frío intenso, la lluvia, la nieve o un excesivo calor. No hay que olvidarse tampoco de secarlas bien tras lavarse las manos y de evitar fumar porque el tabaco es uno de los principales enemigos de las uñas.

Test genético permitirá identificar el tratamiento individual mas efectivo para pacientes con depresión

Con el ADN extraído de la saliva

Un nuevo test genético permitirá a los médicos identificar el tratamiento más efectivo y seguro para un determinado paciente con depresión a partir de una muestra de saliva, según ha informado la biotecnológica española AB-Biotics, ‘spin off’ de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

El objetivo es que el paciente reciba el tratamiento más adecuado según sus características genéticas con el fin de reducir los efectos secundarios, según los creadores de la herramienta, que estiman que el 15 por ciento de los españoles sufrirán algún episodio depresivo a lo largo de su vida.

La compañía ha explicado que no todos los pacientes responderán igual al tratamiento, ya que la respuesta a los fármacos puede estar condicionada hasta en un 85 por ciento por factores genéticos.

Con el ADN extraído de la saliva, el test analiza cuál es la predisposición del paciente para responder a los principios activos más utilizados en el tratamiento de la depresión.

La información permite al médico decidir con mayor seguridad qué fármaco debe tomar cada paciente y en qué dosis, en función de sus características genéticas.

“De esta manera se reduce el riesgo de efectos secundarios, principal causa de abandono de la medicación en psiquiatría, y el paciente consigue estabilizarse más rápidamente, mejorando su calidad de vida y la de sus familiares”, destacan el cofundador y consejero delegado de AB-Biotics, Miquel Angel Bonachera y Sergi Audivert, respectivamente.

El test resulta útil tanto para identificar el primer tratamiento para los pacientes recién diagnosticados de depresión, como también para aquellos que necesitan cambiarlo.

Se estima que el 10 por ciento de los pacientes con depresión tienen problemas con su actual medicación.

Como consecuencia, muchos abandonan el tratamiento, lo cual retarda la recuperación y pospone la reinserción social y laboral del paciente, lo que conlleva grandes problemas para el afectado y su entorno

Europa Press

El alcohol libera en el cerebro las endorfinas que producen placer

Más allá del chiste y el lugar común, desde hacía 30 años la ciencia especulaba con la idea de que la ingesta de bebidas espirituosas provocaba sensaciones placenteras en el cerebro. Ahora, científicos de la Universidad de California de San Francisco (EE UU) lo han demostrado en humanos: el alcohol libera endorfinas.

La secreción de estas proteínas, las endorfinas, en determinadas zonas del cerebro produce sensaciones de placer que podrían conducir a la adicción. Las bebidas alcohólicas lo consiguen.

El artículo de esta universidad norteamericana confirma que las endorfinas desencadenan las emociones positivas que se experimentan en el estado de embriaguez. “Nuestro estudio aporta las primeras pruebas directas de cómo el alcohol hace que la gente se sienta bien”, asegura la autora principal, Jennifer Mitchell.

Los investigadores, cuyo trabajo publica Science Translational Medicine, analizaron las respuestas cerebrales de 13 personas con un alto consumo de alcohol, y de otras 12 que no bebían de manera habitual.

El cerebro del alcohólico está modificado

Las endorfinas tienen efectos opiáceos y se liberan en el núcleo accumbens y en la corteza orbitofrontal, ambas del cerebro. En todos los casos la ingesta de alcohol produjo una liberación de endorfinas, pero las sensaciones de placer sólo fueron unánimes “cuando lo hicieron en el núcleo accumbens”.

Sin embargo, al liberarse estas proteínas en la corteza orbitofrontal “solo se incrementaron los sentimientos positivos en los bebedores habituales”. Este hecho indica que “el cerebro de los alcohólicos está modificado, de manera que encuentran más placentero el consumo de alcohol”, explica Mitchell.

El estudio sugiere posibles vías para el tratamiento contra el alcohol. En concreto, la naltrexona puede mejorar la eficacia de las medicinas habituales. Este fármaco bloquea más de un receptor, y mucha gente deja de tomarlo porque no les gusta cómo les hace sentir.

EP