Las grasas son necesarias para la salud

No deben consumirse en exceso

La grasa es un nutriente que principalmente funciona como fuente de energía para el hombre. Cumple además muchas otras funciones metabólicas formando hormonas, membranas celulares o participa de procesos básicos como el de lograr la visión.

Existen tipos de grasa en los alimentos y todos aún cuando se sabe que en exceso son dañinos, son necesarios en cantidades conocidas para el buen funcionamiento y la salud de las personas.

La dieta nos aporta grasas como los triglicéridos (saturada e insaturada), colesterol y fosfolípidos todos importantes en la nutrición. Estos llegan a nuestra dieta por fuentes vegetales o animales salvo el colesterol que sólo se obtiene de alimentos de origen animal.

Se recomienda que del total de energía que nos ofrecen los nutrientes en el alimento, el 30% debe ser de grasa. Prefiera alcanzar este requerimiento con fuentes de origen vegetal como el aguacate, aceitunas, nueces y semillas y optar por la grasa contenida en el pescado como fuente animal.

Las grasas en forma de frituras o de origen animal en exceso pueden ser perjudiciales para la salud.

Yvke Mundial/Agencias

¿Uñas quebradizas? Vigila tu alimentación

Una inadecuada alimentación tiene reflejo en las uñas. Es en muchas ocasiones el problema por el que se debilitan, son quebradizas, no tienen brillo o aparecen estrías ¿Pero qué hay que comer para tener unas uñas fuertes y sanas?

Las uñas son un fiel reflejo del estado de salud del cuerpo. Enfermedades, malos cuidados, manicuras mal hechas o algunos quitaesmaltes con un alto contenido de acetona y de formol son algunas de las causas de las uñas débiles y quebradizas y sin brillo. Sin embargo, muchas veces el motivo es una incorrecta alimentación, sobre todo en vitaminas y minerales, que son fundamentales para que el cuerpo pueda generar queratina, la proteína que contribuye a su fortalecimiento.

Dentro de los minerales que debes ingerir para conseguir unas uñas fuertes se encuentran el calcio, el cinc, el hierro y el yodo, que sobre todo se encuentran en alimentos como los lácteos, las legumbres, verduras como las espinacas o en carnes como el hígado de ternera. También están presentes en el sésamo o las algas.

En la dieta tampoco pueden faltar las vitaminas. Las del grupo B y la vitamina A son claves. Dentro de las primeras, las del grupo B, los alimentos como las carnes, aves y pescados son ricos en su contenido, así como las legumbres y los cereales integrales. También las puedes encontrar en la levadura de cerveza y el germen de trigo y en frutas como los plátanos, las uvas, las fresas y la sandía.

Y para consumir vitamina A, una buena opción son las hortalizas como la zanahoria, la calabaza, el tomate y el pimiento rojo. Tampoco hay que olvidarse de la vitamina C, presente por ejemplo en kiwis y naranjas, y del ácido fólico, que igualmente ayuda a fortalecer las uñas.

Además de estos alimentos, introduce en tu dieta alimentos que contengan proteínas,como el huevo, pero ten cuidado si tienes colesterol u otra patología que lo desaconseje. En ese caso, puedes optar por tomar granos de soja y arroz negro, que contienen biotina.

Estas son pautas alimentarias que ayudarán a que las uñas se fortalezcan y tengan mejor aspecto, aunque hay que tener paciencia porque el efecto definitivo suele tardar un par de meses. Lo que notarás en seguida son los primeros efectos, que pueden potenciarse con cuidados específicos. Entre ellos, por ejemplo, dejar respirar las uñas una vez por semana si se aplican esmaltes de forma habitual, así como aplicar cremas y aceites para mantenerlas hidratadas.

Igualmente, la protección de las uñas de lejías y otros productos de limpieza es importante para conseguir un efecto más rápido, siendo siempre aconsejable llevar guantes. También debes protegerlas de los cambios bruscos de temperaturas y de agresiones externas como el frío intenso, la lluvia, la nieve o un excesivo calor. No hay que olvidarse tampoco de secarlas bien tras lavarse las manos y de evitar fumar porque el tabaco es uno de los principales enemigos de las uñas.

Alimentos que debes alejar de tu boca… ¡Por salud!

Cuídate del jitomate enlatado, las manzanas, la leche… Estos son algunos productos que más que benéficos, pueden resultar nocivos para tu organismo

Aunque la mayoría de los alimentos parecen aportarnos algún beneficio, hay diferentes factores que debemos tomar en cuenta antes de ingerirlos, pues existen alimentos que pueden ser nocivos para nuestra salud.
A continuación te presentamos una lista de alimentos que los expertos no recomiendan ingerir y el por qué, del portal yahoo.com.

1. Jitomates enlatados. La cobertura  interna de las latas está hecha de debisfenol-a, un estrógeno sintético que se ha relacionado con diabetes, obesidad, ataques al corazón y problemas de esterilidad.

La mencionada sustancia hace que se reduzca la producción de esperma y daña las células reproductivas de los animales. La acidez de los jitomates hace que esa sustancia se desprenda de la lata.

La mejor opción será optar por los que vienen en vidrio, en tetrapack o comprarlos orgánicos o frescos en el mercado.

2. Palomitas. Las bolsas de palomitas para microondas contienen químicos como el ácido perfluoroctanoico (PFOA), que se relaciona con problemas de infertilidad en las mujeres. Probado en animales, esta sustancia ha provocado cáncer en el hígado y en el páncreas.

Cuando la bolsa es metida al microondas, estas hacen que el PFOA se evapore y se adhiera al alimento. El problema está en que éste no se puede metabolizar y se va quedando en el organismo.

Lo más recomendable es preparar palomitas a la “antigüita”, en la estufa. Aunque las de bolsa sean prácticas, seguirán haciendo daño y en el mercado por lago tiempo. Por ejemplo, la compañía DuPont piensa retirarlas hasta 2015.

3.  Organismos Genéticamente Modificados (OGM). Este tipo de alimentos, para su cultivo, requieren una gran cantidad de herbicidas que contaminan el suelo, los cuerpos de agua, animales y por supuesto, seres humanos. Provoca daños y hasta mutaciones.

Pero, ¿cuáles son los alimentos OGM? Los más comunes son: maíz, papa, alfalfa, soya, canola, papaya, arroz, miel, calabaza, tomate, tabaco, frijoles.

La opción para deshacernos de ellos es comprar verduras y frutas orgánicas o crear nuestro propio huerto. Cuando compras en el supermercado, es importante checar las etiquetas para ver si es un OGM o no.

4. Leche con hormonas. Para acelerar la producción de leche, los productores tratan a las vacas con hormonas del crecimiento (rBGH o rBST). Esta hormona crea infecciones en las ubres y aumenta la presencia de pus en la leche. Anudado a esto, desencadena la producción de otra hormona, la IGF-1, que eleva la insulina.

¿Por qué hace daño? La hormona del crecimiento está relacionada con el cáncer de mama, de próstata y de colon.

En algún tiempo se llegó a creer que el cuerpo sintetizaría la hormona, pero ahora se sabe que la caseína en la leche evita que se rompa la molécula.

En algunos países, la rSBT ya ha sido prohibida, pero no en todos. Lo mejor será comprar leche orgánica y producida sin químicos.

5. Salmón de granja. Estos peces, antes de convertirse en alimento, son alimentados en las granjas con soya, guano de ave y plumas hidrolizadas, lo que hace que mantengan poca vitamina D, y los hace acumular PCBs y carcinógenos como el DDT; además, antibióticos y pesticidas que usan para combatir las bacterias de las granjas, se trasladan directamente a nuestro organismo.

El salmón más contaminado se produce al norte de Europa y es exportado a toda América. Hay que optar, mejor, por los pescados locales, los más frescos, o por el salmón de Alaska.

6.  Carne de res. La mayoría de la carne de res que se encuentra en el supermercado, viene de animales que son alimentados con granos de maíz, soya y excremento de ave. Sí, esa mezcla hace que las reses crezcan mucho más rápido, que se produzca más carne y que baje el precio.

Pero, nos encontramos con una carne con bajos niveles de beta caroteno, vitamina E,  omega 3s, ácido ácido linoléico, magnesio y potasio, es decir,  mala concentración nutricional.

Las reses son herbívoras, lo que no es respetado. Así que siempre será mejor comprar carne que provenga de animales de libre pastoreo. Puede que sea más cara, pero será mejor.

7. Manzanas convencionales. Las manzanas son las frutas que más dosis de pesticida reciben. Las plantas generan resistencias a los hongos y las plagas, y esa resistencia se guarda como información en el material genético de las semillas. Pero, debido a que las manzanas que comemos vienen del mismo árbol ya durante muchos años, esa resistencia no ha pasado a otras generaciones. Lo que quiere decir que cada año, esos árboles son rociados con grandes cantidades de pesticida, lo que nos comemos.

Algunas industrias aseguran que estos residuos no son dañinos, pero cuando las manzanas son consumidas con frecuencia, no son tan buenas para nuestra salud. Para prueba están los trabajadores, quienes al estar mucho más expuestos con los pesticidas, han desarrollado niveles más altos y agresivos de cáncer. Asimismo, estos químicos han sido relacionados con el mal de Parkinson.

De nuevo, la mejor opción serán las manzanas orgánicas. Si este tipo de fruta resulta muy cara para nuestro bolsillo, se puede optar por lavar bien las otras manzanas y quitarles la cáscara, para reducir un poco su efecto nocivo.

Ángeles Pino